Si
tuvieras que hacer una lista de algunas de las cosas más incómodas en
la vida, ¡seguro pondrías a las lesiones en la boca en los primeros
lugares! Duelen al comer, molestan al hablar y, a veces, ni te dejan
dormir. Sin contar con lo horrible que se ven. Los enrojecimientos,
irritaciones, aftas, fuegos, úlceras o lesiones dentro o alrededor de la
boca se agrupan bajo el término de estomatitis. Aquí te explicamos los
diferentes tipos de estomatitis que hay, por qué ocurren y cómo
remediarlos.
Laura no puede creerlo: de nuevo le han brotado unas ampollitas sobre
el labio. ¿Tendrán algo que ver con el malestar que sentía desde hace
un par de días? Lo que más le preocupa es cómo librarse de ellas. ¡Se
notan tanto! Mientras que Adrián casi no ha podido comer últimamente con
unas llaguitas que le han salido dentro de la boca. Lo único que puede
soportar son los líquidos y quizás un puré de papas. Masticar le molesta
y si come algo salado ¡ve las estrellas! Tanto Laura como Adrián
sufren de estomatitis, pero de diferente tipo. ¿Sabes qué es?
La estomatitis, es decir, cuando se presenta una inflamación o lesión
en la boca, provoca molestias y dolor que dificultan que la persona
coma, hable y hasta que pueda dormir. Hay diferentes tipos de
estomatitis que se clasifican según la causa que la produzca. Las más
comunes son las siguientes:
Estomatitis aftosa: se caracteriza por la presencia
de aftas o lesiones (pequeñas heridas o llagas), que aparecen dentro de
la boca y pueden localizarse en la zona interior de los labios, las
mejillas o la lengua. Es un padecimiento muy común que puede ocurrir
hasta en un 80% de la población, y se ve frecuentemente en los niños y
en los adolescentes.
Aparece con lesiones rojizas, cubiertas por una capa amarillenta.
Por lo general no se acompañan de fiebre, pero tienden a recurrir. Duran
entre 5 y 10 días, y no se contagian de una persona a otra.
Causas:
- Alergias a alimentos como la nuez y el chocolate o a irritaciones producidas por los cítricos, el café y las papas (aunque no siempre puedan evitarse las recurrencias al eliminar estos alimentos de la dieta).
- Padecimientos inflamatorios del intestino, la Enfermedad de Behcet, la mononucleosis infecciosa y fiebres de larga duración.
- Estrés, mala nutrición, infecciones bacterianas o virales, cambios hormonales, bajos niveles de vitamina B12.
- Irritaciones mecánicas (morder un alimento punzante, hincarse con un diente puntiagudo, etc.).
Tratamiento:
- Si se puede identificar la causa (infección viral, bacteriana o por hongos), el médico podría recomendar un tratamiento con medicamentos específicos.
- Si se desconoce la causa exacta, el énfasis del tratamiento reside en el alivio de los síntomas. Como por ejemplo:
- Beber muchos líquidos
- Enjuagar la boca con agua tibia y sal de 2 a 3 veces al día.
- Aplicar un anestésico local como la lidocaína o la xilocaína sobre la úlcera (esto no se recomienda en los niños).
- Aplicar una mezcla a partes iguales de peróxido de hidrógeno o de bicarbonato de sodio y agua sobre el afta
- Si el afta aparece en las encías o en la parte interna de los labios, se puede aplicar una preparación local de corticosteroides, como el Kenalog. Otros medicamentos como el Blistex y Campho-Phenique pueden brindar alivio, especialmente si se aplican al corto tiempo de aparecer las lesiones.
- En casos más severos se pueden utilizar tratamientos como el gel de flucinonida, la pasta antiinflamatoria Aphthasol, o un enjuague bucal con Gluconato de Clorhexidina.
- Si las aftas aparecen con mucha frecuencia, se debe consultar al doctor para determinar si existe una deficiencia de vitamina B12.
- Para reducir la inflamación y el dolor, se pueden emplear medicamentos antiinflamatorios como los corticosteroides, incluyendo la prednisona (ésta última debe usarse con precaución en pacientes con diabetes).
Estomatitis herpética: se presenta en forma de
úlceras o ampollas rellenas de líquido que aparecen sobre o alrededor de
los labios y muy rara vez en las encías o en el paladar. Comienzan con
una sensación de cosquilleo, sensibilidad o quemazón antes de que broten
las lesiones. Una vez que el líquido sale, se forma una costra
(postilla) sobre la úlcera. Las ampollas duran de 7 a 10 días, son muy
contagiosas y a menudo se presentan con síntomas como los del catarro
común o la gripe.
Causas:
- La causa principal es el virus del herpes simple tipo 1. La infección inicial generalmente se presenta antes de que la persona sea adulta y se puede confundir con un episodio de gripe o catarro. Una vez que la persona se contagia, el virus permanece en el organismo por siempre de forma latente.
- Las lesiones se reactivan por factores como el estrés, fiebre, trauma, cambios hormonales (por ejemplo, la menstruación), o la exposición al sol. Cuando las lesiones reaparecen, tienden a ocurrir en el mismo lugar. A diferencia de las aftas, las lesiones herpéticas son contagiosas desde que la ampolla se rompe hasta que se sana completamente. Además del contagio a otras personas, el virus se puede extender a otras partes del cuerpo como los ojos o los genitales. Hay que tener cuidado y lavarse muy bien las manos, evitando frotar los ojos.
Tratamiento:
- Medicamentos antivirales de la familia del aciclovir por vía oral o tópica (local).
- Se puede aplicar hielo sobre las lesiones para reducir el dolor.
- A partir de los 3 o 4 días de la aparición de las ampollas, se recomienda aplicar un antiinflamatorio o corticosteroide (cortisona).
- En caso de fiebre y malestar, se pueden tomar medicamentos con ibuprofen o acetaminofen.
Estomatitis traumática: se presenta con una lesión o
inflamación, generalmente una úlcera central, con o sin pus, acompañada
de dolor. Hay varias causas: mordisqueo de las mejillas, mordidas de
la lengua o los labios, cepillado intenso de los dientes, lesiones
provocadas por dentaduras postizas o por aparatos de ortodoncia,
quemaduras por alimentos muy calientes, por mascar tabaco, por
hipersensibilidad a ciertos alimentos, por recibir radiación debido a
tratamiento por cáncer, o por padecer enfermedades del sistema
inmunológico como el lupus o la enfermedad de Crohn.
Tratamiento:
- Beber mucha agua.
- Enjuagar la boca con agua salada.
- Mantener una buena higiene bucal.
- Evitar bebidas y alimentos muy calientes. Evitar alimentos salados, muy condimentados o cítricos.
- En el caso de quemaduras, enjuagar la boca con agua fresca y chupar paletas de helado.
- Usar medicamentos para aliviar el dolor como acetaminofen o ibuprofen.
- Para aliviar las úlceras, aplicar Blistex o Campho-Phenique que pueden obtenerse sin receta médica.
Ahora que ya estás al tanto de las causas y los tratamientos de esas
molestas úlceras y lesiones que aparecen en la boca, podrás actuar para
aliviar tanto tus síntomas como los de tus hijos y otros miembros de la
familia. Si tienes dudas, o si el caso es muy severo o persistente,
consulta a tu médico o a tu dentista.
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